Los suelos vinílicos homogéneos se caracterizan por su excelente resistencia al tránsito de personas, siendo de aplicación recomendada en espacios de uso intenso como hospitales, centros comerciales, grandes superficies comerciales, etc. Los suelos de vinilo homogéneo se caracterizan por su composición en masa, se trata de un calandrado que produce el suelo cuya singularidad es su capa de uso única; la superficie de desgaste el el 100% de su espesor. Básicamente la diferencia de concepto se puede resumir en: suelos vinílicos homogéneos: una sola capa en masa. Suelos vinílicos heterogéneos: varias capas.
Sintasol es el nombre de una marca de suelos vinílicos que supo saborear la gloria en ventas décadas atrás, su fama y prestigio alcanzaron tales calibres que dieron lugar a lo que en marketing se denomina como "lexicalización" o "metonimia" (por ejemplo cuando llamamos a un refresco como "Coca-Cola" o un un recipiente de plástico como "Tupperware"). Es por esta razón que esta extinta marca "Sintasol" sigue representando en la actualidad un reclamo a la hora de llamar a los suelos vinílicos de rollo como "Sintasol".
Muy fácil, los suelos de vinilo en rollo tienen una capa superficial de fácil limpieza, se pueden aplicar trapos o fregona húmeda con agua (mejor tibia) e incluso admiten su limpieza con productos químicos domésticos (nunca industriales abrasivos). También se puede aplicar mopa en seco para el cuidado diario. Es posible utilizar aspiradora aunque con felpa suave para no dañarlos. En resumen, los suelos vinílicos en rollo se mantienen muy fácilmente incluso a diario.